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El Blog de Carlos Aparicio: Propuesta Muy Decente

Escrito por vivevoley.com En .

Carlos AparicioCarlos AparicioCarlos Aparicio entrenador de Alianza Lima, lanzó hace unos días la más reciente publicación de su blog "El Blog de Carlos Aparicio" en el cual habla sobre los cambios en el reglamento de la Liga de Voley para la temporada 2013-2014.

Puedes seguir este interesante blog en http://www.carlosaparicios.blogspot.com/

Propuesta Muy decente por Carlos Aparicio

Considero que el crecimiento de la Liga Nacional de Vóleibol Femenino es, desde el punto de vista del espectáculo, muy positivo. Pero pienso también que, debemos velar porque ese crecimiento ayude simultáneamente al desarrollo del vóleibol peruano en general. La obtención del reciente título sudamericano de menores tiene aspectos que debemos contemplar detenidamente, como por ejemplo, el hecho de haberlo logrado con un grupo muy especial, lleno de jugadoras muy maduras para su edad y que, sin desmerecer el trabajo de Natalia Málaga, es, en gran parte, mérito de los clubes que les dieron la oportunidad de participar en los torneos de menores, juveniles y mayores de la Liga Nacional.

La formación y el entrenamiento deportivo deben estar acompañados de la experiencia competitiva real y, en este punto, Perú le llevaba mucha ventaja a Brasil. Creo que ninguna de las menores brasileñas ha tenido la oportunidad de jugar la Superliga brasileña.

Dentro de las participaciones destacadas vemos que Maguilaura Frías, Shiamara Almeida, Hillary Palma y Cristina Cuba jugaron mucho en Cristal; Rosa Valiente en el Tupac Amaru; Ángela Leyva en la San Martín; Barbara Briceño jugó en USA y vino ya formada; Andrea Urrutia en el Deportivo Alianza; Luciana Valle en Regatas Lima; es decir, hubo mucha experiencia de jugar partidos oficiales ante coliseo lleno.

Este argumento no es nuevo, recordemos que nuestras primeras selecciones campeonas de menores en 1978 y 1980, estaban conformadas por jugadoras que también ya jugaban en la División Superior de Vóleibol. En aquella época eran otros nombres de clubes pero, igualmente, empleaban jugadoras jóvenes en sus filas. Recordamos al Divino Maestro, Bancoper, MTC, Sanitas, Juventus, Circolo y Regatas Lima, quienes aportaban experiencia a las seleccionadas de entonces.

La diferencia es, en mi opinión, que de aquellas promociones de jugadoras, obteníamos mínimo cuatro de proyección mundial. En la primera selección (1978) tuvimos a Cecilia Tait, Gina Torrealva, Raquel Chumpitaz, y Carmen Pimentel, acompañadas de algunas otras destacadas que fueron quedando en el camino. En la segunda (1980), tuvimos a Sonia Heredia, Rosa García, Denisse Fajardo y Natalia Málaga. Luego, el proceso de selección, preparación y conducción fue alterándose en el camino con experimentos que nunca fueron planificados sino, todo lo contrario, improvisados. El punto es que hubo algo que se hizo bien: dotar a nuestras jugadoras jóvenes de experiencia real de competencia, darles "cancha".

Es aquí donde va enfocada mi publicación, pienso que debemos modificar la reglamentación de los Torneos de la Liga Nacional de Vóleibol Femenino. Debemos forzar a TODOS los equipos a desarrollar jugadoras jóvenes, para lo cual, propongo que sea obligatorio que en la cancha se mantengan permanentemente a dos jugadoras juveniles o, en su defecto, una menor. La idea es que, si tenemos buenas juveniles, queda espacio para cuatro mayores y, si tenemos una menor buena, podemos tener cinco mayores en cancha. Esto obliga a preparar a esas chicas para que estén a la altura de sus compañeras y no sean el punto débil de nuestro equipo.

Este mes la FPV (Federación Peruana de Vóleibol) va a publicar una resolución, mediante la cual, sólo dos seleccionadas pueden llegar, en el año, a cada club. Por lo tanto, los clubes económicamente poderosos, se llevarán a las mejores jugadoras y dejarán a los demás sin posibilidades de competir con ellos. Sin contar, además, que las cotizaciones de las deportistas van a subir astronómicamente y caeremos en un círculo vicioso, los ricos serán cada vez más ricos y los pobres serán cada vez más pobres.

La solución es voltear la cara hacia las divisiones menores y ayudar a la FPV. ¿De qué modo? Haciendo que el proceso sea real y coherente. Los clubes deben formar jugadoras para las selecciones, y no, que los clubes se nutran del trabajo de las selecciones. La famosa pirámide invertida tantas veces mencionada por nuestro amigo Pepe Troncón, existe y sigue tambaleándose, amortiguada tal vez por poco tiempo, por este campeonato sudamericano de menores que puede resultar engañoso.

Luego habrá que analizar qué hacer una vez que ese club ha formado a una jugadora y queda expuesto a ser desmantelado por el poder económico de los clubes grandes y las ambiciones reales y justas de cada deportista y sus padres. Las medidas de protección deben contemplar, también, las legítimas aspiraciones de cada persona a mejorar en su vida y no solo las necesidades del club formador.

En mi opinión esto podría ayudarnos a desarrollar.
La pregunta que dejaré flotando en el ambiente es: ¿Se atreverá la FPV a tomar esta medida?

Carlos Aparicio